Lo que debe saber sobre confianza y ciberseguridad en pleno siglo XXI

La confianza es uno de los pilares del mundo. Es la base de las relaciones entre personas, organizaciones y empresas. No obstante, en una sociedad cada vez más digitalizada, son cada vez más variados los riesgos que corre este pilar frente a las ciber-amenazas.

 

En ese sentido, vale mencionar que hoy el 99% del mundo está controlado por computadoras, smartphones y otros dispositivos inteligentes. Precisamente allí es donde los cibercriminales ven oportunidades, porque, en este mundo digital, datos bancarios, claves, correos, bases de datos e información confidencial circulan sin parar, y muchas veces con escasas defensas, en la web.

 

Al respecto, el portal Tech Beacon recopiló cinco casos concretos en donde la confianza de los usuarios en las instituciones se ha visto afectada por vulnerabilidades digitales. En los siguientes párrafos, los traducimos del artículo original:

 

Robo de credenciales

El pasado 4 de febrero, un grupo de cibercriminales intentó llevar a cabo uno de los robos más grandes del mundo al Banco de Bangladesh por el monto de US$1 billón. Los atacantes robaron los códigos usados por la red SWIFT para realizar transferencias de fondos y concretaron una transacción.

Asimismo, reporta Tech Beacon que ataques similares han golpeado otros bancos en Asia y levantaron preocupaciones en torno a la confiabilidad de esta red financiera, que tiene alrededor de 11.000 miembros bancarios.

Protección baja de datos sensibles

 La Oficina de Administración de Personal de Estados Unidos (OPM, por sus siglas en inglés) tiene la responsabilidad de manejar enormes flujos de datos. No obstante, debido a sus débiles políticas de seguridad, para los cibercriminales no ha sido nada complicado acceder a esta data. Esto ha causado un gran golpe a la confiabilidad del sistema que prevé problemas en años venideros.

Ataques a la cadena de suministro

Con el objetivo de incrementar la eficiencia, cada vez más empresas brindan acceso a sus proveedores a recursos y aplicaciones propias. Desafortunadamente, es aquí en donde, de acuerdo con TechNewsWorld, ocurre el 80% de las infracciones de datos. De hecho, en 2013 un vendedor fue usado como vía para realizar un ataque a Target, una gran cadena de almacenes en Estados Unidos.

Certificados digitales falsos

Los certificados digitales son la base de la confianza en línea. Sin embargo, diversos incidentes con estos en los últimos tiempos han puesto en duda este modelo.

Softwares vulnerables

Normalmente, los usuarios asumen que las apps. son seguras y que los datos personales que estas solicitan son guardados de manera confidencial. No obstante, tal como demostró el caso de Pokemon Go, con demasiada frecuencia este no es el caso.

 

En resumen, como se vio anteriormente, existen diversas maneras en las que la confianza de los usuarios puede verse afectadas por los cibercriminales. Fraude y robo de identidad son sólo algunas de ellas. No obstante, si al menos una de estas falla, “los consumidores harán saber su malestar en tiempo real y tendrán gran repercusión”, tal como agrega el portal Emprende Hoy.

 

La nueva era

 

Por lo anterior, en plena era de Internet, es más importante que nunca tener cuidado en quien se confía y, a la vez, “los equipos de seguridad necesitan trabajar con los desarrolladores”, para blindar a las instituciones, tal como afirma Felix Gaehtgens, Research Director in Systems, Security and Risk en Gartnet, según el mencionado portal TechBeacon.

 

No obstante, cabe destacar que, frente a las amenazas digitales, también existen otros medios para blindar las instituciones. Entre ellos, es posible mencionar la inteligencia artificial de Cylance, que prevé ataques con 36 meses de anticipación; el software Veracode, de C.A Technologies, que permite un desarrollo ágil y seguro de aplicaciones; entre otras innovadoras tecnologías presentadas por Widefense en Chile.

 

Finalmente, solo queda mencionar que la confianza es un bien intangible que no debe menospreciarse. La pérdida de esta puede ser crítica para las instituciones, tanto en términos de dinero, como de reputación. Para esos casos, cuide en quien confía, tome medidas pertinentes de ciberseguridad y recuerde que, aún en el mundo digital, las precauciones nunca estarán de más.  Como bien sabemos: Es mejor prevenir, que lamentar.